Gallo extra

32,90 

(ref. 251)

 

Gallo pieza de excelente calidad.

Disponible para preparar al corte.

Del mar Mediterráneo con pesca extractiva.

Calibre grande de 1 kg. a 1,1 kg aprox.

Tenga en cuenta que si el pescado no se lleva entero sin limpiar, el peso final neto variará en función de la preparación.

 

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SKU: 68 Categoría:
🐟 Ficha Nutricional: Gallo Extra Fresco

*Valores aproximados por cada 100g de porción comestible

Nutriente Cantidad Beneficio para la Salud
Calorías 80 kcal Extremadamente ligero; el rey de las dietas cardiosaludables.
Proteínas 16.0 g De fácil asimilación, ideal para niños y adultos mayores.
Grasas Totales 1.9 g Pescado magro con presencia equilibrada de Omega-3.
Fósforo 200 mg Ayuda a mantener la agilidad mental y los dientes sanos.
Potasio 250 mg Contribuye al buen funcionamiento del sistema nervioso.
Vitamina B12 1.2 µg Esencial para la formación de glóbulos rojos.
Magnesio 28 mg Ayuda a reducir el cansancio y la fatiga diaria.
👨‍🍳 Notas del Experto para el Gourmet
  • La transparencia es calidad: En la pescadería, fíjate en que el gallo no esté "blanco leche". El gallo extra fresco debe ser translúcido, casi como un cristal esmerilado. Si la carne se ve opaca, ha perdido su frescura óptima.

  • El "mordisco" del gallo: Lo que diferencia al calibre Extra es la firmeza. Al ser un pez plano pero de buen tamaño, los lomos tienen cuerpo suficiente para hacerse a la espalda (abiertos a la mitad) sin secarse. La carne es más elástica que la del lenguado.

  • Cuidado con las espinas laterales: El gallo tiene unas pequeñas espinas en los bordes que son un poco traicioneras. En piezas extra, es muy fácil quitarlas pasando el cuchillo por el borde antes de cocinar, o retirándolas de una vez tras pasar por la plancha.

  • La fritura de lujo: Si decides freír los lomos de un gallo extra, hazlo con un enharinado muy ligero. Al ser una carne tan fina, el contraste del crujiente exterior con la jugosidad interior es un bocado de alta cocina.

Tip del Pescadero: El gallo tiene una piel muy fina que a veces se rompe al limpiarlo. No te preocupes, ¡es señal de que no ha sido tratado con productos para endurecerlo! Para cocinarlo, ponlo siempre primero por el lado de la piel oscura (la que tiene los ojos) para que suelte su gelatina y no se pegue.