Calamar del norte
11,46 €
(ref. 186)
Calamar fresco del norte.
Calibre grande del norte.
Ideal para hacer calamares a la romana o a la plancha.
Piezas de 500 gr. aprox. que serán 2-3 piezas.
Tenga en cuenta que si el cefalópodo no se lleva entero sin limpiar, el peso final neto variará en función de la preparación.
Elija como lo desea …
*Valores aproximados por cada 100g de porción comestible
| Nutriente | Cantidad | Beneficio para la Salud |
| Calorías | 80 kcal | Bajísima densidad calórica; pura proteína magra. |
| Proteínas | 16.2 g | De alto valor biológico, perfectas para el músculo. |
| Grasas Totales | 1.2 g | Muy bajas, con presencia de Omega-3. |
| Colesterol | 190 mg | Contenido elevado (consumir con equilibrio en la dieta). |
| Potasio | 270 mg | Ayuda a la función muscular y la presión arterial. |
| Selenio | 44 µg | ¡Excelente! Protege contra el daño oxidativo. |
| Vitamina B12 | 1.3 µg | Contribuye a la formación de glóbulos rojos. |
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La Tinta es Oro: No dejes que la limpien del todo en la pescadería sin llevarte la bolsita de tinta. La tinta del calamar del norte es espesa y brillante, ideal para hacer un arroz negro o unos calamares en su tinta con un sabor profundo que la tinta artificial de sobre jamás podrá imitar.
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Limpieza Respetuosa: Si son calamares de potera (muy frescos), te recomiendo no quitarles la piel exterior (esa capa violácea). Al cocinarla a la plancha, se carameliza y aporta un sabor tostado delicioso, además de mantener la carne mucho más jugosa.
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La Regla de los Tiempos: El calamar es caprichoso con el calor. O lo cocinas muy poco (2-3 minutos a fuego fuerte para que quede tierno) o lo cocinas mucho rato (guisado durante 30-40 minutos). Todo lo que sea quedarse en medio lo dejará con una textura gomosa difícil de comer.
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Las Patas y Aletas: Son la parte más sabrosa por su textura crujiente. Si los haces a la plancha, asegúrate de estirar bien los tentáculos para que se doren uniformemente.
Tip del Pescadero: Para saber si es calamar del norte de verdad, fíjate en su brillo irisado y en que la carne sea blanca nacarada, no amarillenta. Si lo vas a hacer a la plancha, sécalo muy bien con papel de cocina antes; si entra húmedo en la sartén, se cocerá en su propio jugo y no conseguiremos ese dorado "bravo" tan característico.
